¡Qué impensado! La vida da giros tan inesperados.
Después de todo lo que sufrí, creo que conseguí sanar gran parte de la herida emocional, y cuando logré ponerme bien nuevamente, la persona menos impensada apareció. Voy a referirme a esta persona como el señor F.
Un amigo una vez me dijo: «Sin que lo sepas, la persona indicada puede estar ahí en el lugar menos pensado, ese lugar que nunca visitas ni revisas». Vaya que tenía razón, pues fue toda una casualidad que nos conociéramos y que esto surgiera entre nosotros. Los dos tuvimos el valor de llevarlo a cabo teniendo en cuenta el riesgo y la desilusión de que las cosas pudieran no salir como lo esperábamos.
Si bien ahora actúo con mucho cuidado a la hora de conocer a alguien debido a lo que sufrí anteriormente, sí siento que en tan poco tiempo el señor F me devolvió parte de lo que yo mismo le había dado a la persona equivocada en el pasado. Me vi a mí mismo reflejado en él; en tan poco tiempo capté tantas similitudes entre nosotros, tanto en lo que sufrimos como en lo que queremos.
Siento que ahora esto es mutuo, algo que ambos buscamos proyectar y construir juntos, y es todo lo que necesito para saber que es el camino correcto. Recibí lo que yo mismo di, y pude volver a dar con placer y cariño.
Más allá de que el afecto, el interés y el tiempo dedicado mutuamente ya anunciaban una buena señal desde el principio, fue definitivamente el pequeño obsequio que hoy me hiciste lo que me motivó a hablar acerca de nosotros y de lo que queríamos. Qué fortuna para ambos que, tras hablar, descubrimos que nuestros caminos sí coinciden, y que ambos queremos continuar. Este es apenas el comienzo, pero el cimiento ya está bien asentado y la semilla está bien plantada.
Creo que me estoy enamorando del chico más hermoso del universo, en todos los aspectos que hasta ahora voy conociendo. Si estás viendo esto (pues sé que lo harás), quiero que sepas que me estás haciendo sentir muy bien, y atesoro tu compañía con todo mi amor. Gracias por el obsequio que me diste el día de hoy. Lo llevaré en el cuello todos los días a partir de hoy. 💖
Quiero que también sepas que, si querés estar conmigo, haré que esto funcione, pues me entrego a todo o nada. No te dejaré ir si no querés irte y no te abandonaré si querés que me quede. No puedo esperar a que mis padres, mis amigos y el resto de mis contactos íntimos te conozcan, algo que hasta ahora ninguna persona con la que he estado ha logrado.
Esta cita fue una de las mejores, y se siente tan bien poder decir que me siento tranquilo cada vez que nos juntamos. No siento ansiedad ni estrés ni miedo. Qué lindo es saber que tu ser se siente cómodo donde está, como si reconociera que es el lugar correcto que tu corazón anhela.
Señor F, esta entrada de blog va dedicada para vos; te he empezado a apreciar enormemente en tan poco tiempo y me voy a descansar tranquilo sabiendo que existís y que llegaste en el momento adecuado.
Ay, ya extraño el olor de tu ropa y tus besos en el cuello...
Te mando muchos besos y abrazos, más de los que ya nos hemos dado y robado mutuamente.
Tom 🩷

No hay comentarios.:
Publicar un comentario