Jake: No puedo... respirar.
Tom: ¡Jake, respira hondo! ¡Puedes hacerlo! Lamento no haber estado allí para ti, pero aquí estoy. La verdad es que... me gustas... mucho. Listo, lo dije. Cuando me llamabas, observaba mi teléfono, me atormentaba mi pasado y me aterraba tanto cometer otro error, pero me recordaste que soy más que mis tropiezos. Jake, yo... yo... te aprecio mucho. Y si de alguna forma sientes lo mismo que yo...
Jake: lo besa
Tom: Ja, ja, ¿eso es un sí?
Jake: Al menos es un quizás.
Pues, es como dicen los cuentos de hadas. El príncipe no vence al dragón, pero... ¡se queda con el caballero al final!
–Jake








































































































No hay comentarios.:
Publicar un comentario