Aún extraño saludarnos cada mañana al despertarnos y despedirnos cada noche antes de irnos a dormir. Yo al menos trato de no perder la costumbre... porque aún me importas.
(11:32 a. m.)
Ya pronto se cumplirá otro mes desde que decidiste distanciarte de mí. Aún no lo puedo creer. Tampoco te puedo olvidar (ni quiero); eres como un recuerdo vivo que está en cualquier cosa que hago porque genuinamente te amo, y aún algunas veces lloro cuando noto tu ausencia.
Ojalá en algún momento puedas deshacer esta situación y aliviar este dolor, porque realmente te necesito cerca de mí.
No puedo olvidar tu risa, tus comentarios, tus ojos, tu pelo, tus manos, tu aroma, todo lo que te hace ser quien eres.
Te amo y te necesito cada momento.
A veces quisiera que el tiempo regresara y no pasara más, solo para vivir eternamente el presente, en esos momentos en los que fuimos felices juntos.
Estás en cada respiración que mis pulmones reciben, en cada latido que mi corazón emite, en cada pensamiento que alberga mi mente y en cada una de las palabras que la tinta deja en las hojas cuando escribo sobre ti.
Te amo demasiado.
(4:55 p. m. – 4:58 p. m.)
Conversación real, 30 de octubre de 2025
Nunca hubo muchas esperanzas. Solo las de un loco.
—Gandalf el Blanco, J. R. R. Tolkien
No hay comentarios.:
Publicar un comentario