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martes, 24 de septiembre de 2024

Los cinco lenguajes del amor

 Ay, el amor... Qué tema tan particular. Y no sé si justamente yo soy el más adecuado para hablar de esto teniendo en cuenta que no me ha ido bien en esta área, pues no he tenido muchas relaciones, que digamos. Eso sumado a que, cuando tal vez intentaba algo con alguien, este alguien me terminaba hipersexualizando en lugar de ver más allá del deseo carnal (demostrándome que solamente quería eso), y eso sencillamente no me gustaba. Cada vez menos personas creen en el amor y buscan solo tener una especie de diversión momentánea, una tendencia que no me agrada realmente y en la que no participo. Y muchas otras personas tampoco quieren arriesgarse, ya que usualmente el amor nos vuelve sensibles y vulnerables (que no es nada malo): apagamos nuestro mecanismo de defensa para dejar entrar a alguien presuntamente amigable a nuestras vidas; decidimos abrirnos y confiar en esta persona a la que le permitimos acceso. Supongo que por eso la he tenido tan difícil y me he mantenido bastante solitario, pues es como ir en contra de la marea en la que todos navegan. Eso sumado a que a veces otros factores influyen en la interacción entre dos personas y suelen afectar/determinar nivel de interés mutuo que tienen: la personalidad, la química, la intensidad, el aspecto físico, la clase social, el nivel de educación, etc. Esto suele ocasionar que sea difícil «coincidir» con alguien. No obstante, yo estoy aquí hablando solamente del amor de pareja. ¿Es acaso el único que existe? No. Quizá es el primero en el que uno piensa cuando escucha o lee la palabra amor, pero la verdad es que el amor puede manifestarse hacia todos los seres. ¿Riegas una planta todos los días? Eso también es amor hacia este ser vivo. 

No hace falta que defina lo que es el amor, pues creo que al menos todos hemos amado aunque sea una vez en la vida (incluso sin darnos cuenta: cuando cuidamos de alguien, cuando nos preocupamos, cuando ayudamos) y, como mencioné, esto no se limita al amor de una pareja. Amamos a nuestra familia, a nuestras mascotas, a nuestros amigos, a cualquier persona en quien confiemos, que nos haga sentir bien y por quien sintamos aprecio. Son distintos tipos de amor y también están jerarquizados. Por ejemplo, hay amores que son incondicionales, como el de una madre y su hijo, un lazo inquebrantable, pues una mamá jamás dejará de velar por su hijo independientemente de cualquier adversidad. Y por supuesto, tampoco podemos comparar el amor de una pareja con el amor de una amistad. Hay ciertas cosas que diferencian este tipo de relaciones. 

Pero, ¿de qué formas amamos los seres humanos? ¿Cómo demostramos este amor? Se han evidenciado cinco tipos principales, que se han denominado lenguajes, para expresar el amor que sentimos.

  • Contacto físico

Posiblemente el más conocido de todos y con el que principalmente se asocia el amor. El ejemplo tradicional de amor siempre ha sido este y tiene que ver con toda muestra de afecto física que tengamos con otra persona: besos, abrazos, caricias, toqueteos, roces, tomadas de mano, acurrucadas. La intimidad sexual también se incluye aquí. Este lenguaje del amor suele ser el que más estimula nuestro cuerpo. 

Esta es una de las formas en las que más demuestro afecto y también la que más me cuesta regular. Soy bastante... intenso con este, y a veces lo hago de forma inconsciente sin temor de ser invasivo. Realmente no me doy cuenta de lo muy cariñoso que soy. Este lenguaje del amor me encanta y calma mi ansiedad. Para mí es muy lindo y tierno cuando las personas demuestran su afecto de esta forma. Creo que, de todos los lenguajes del amor, este es capaz de mostrar la verdadera personalidad de alguien. Es como que ves a alguien actuar de una forma tan cariñosa y decís: «¡Es un amor de persona, muy lindo!»



  • Regalos

Es uno de mis lenguajes del amor más predominantes. Suelo practicarlo mucho con personas realmente muy especiales para mí.

Su nombre se explica por sí solo y está vinculado con el materialismo. Es darle un obsequio a alguien, en especial si es algo que le gusta o algo que se sabe que quiere tener. A veces los obsequios también pueden ser invitaciones o algo comestible. Todo tipo de mimo al alma de este tipo.

Una salida al cine, una cena o un almuerzo en un restaurante, flores, chocolates, peluches, libros, ropa, entre muchas otras cosas...

Qué lindo es poder ver esa cara de felicidad y satisfacción de la otra persona al recibir algo que sabías que le gusta o que sabías que ansiaba tanto tener. Totalmente invaluable. No tiene precio.


  • Palabras

Este es también un lenguaje del amor que practico en todo momento... pues a mí también me gusta que los demás lo practiquen conmigo.

Hay personas (como yo) que sufrimos mucho el sobrepensamiento. La mente nos empieza a hacer pensar las cosas una y otra vez, lo que nos genera ansiedad, obsesión y hasta a veces inseguridad. Para calmar estos sentimientos tan horribles, necesitamos que otra persona nos reafirme que todo estará bien (a pesar de que ya lo sepamos). Necesitamos que alguien nos tranquilice, que nos recuerde lo valiosos que somos, lo tanto que nos aprecia. Frases como te amo, estoy acá para vos, me importás, te extraño, quiero verte, sos increíble, te merecés todo lo bueno, lo harás bien, sé por lo que estás pasando, entre otras, son a veces lo único que uno busca leer o escuchar. Saber que aún sos especial para la persona que vos considerás especial también. También es importante dar una palabra de aliento, un consejo o incluso una crítica constructiva si hace falta, mientras que sea con amor y dulzura, no con daño. Los comentarios burlones o dañinos solo aumentan el sobrepensamiento, la inseguridad y la ansiedad. 

Si hay alguien que realmente querés mucho, que te importa y que considerás que su presencia en tu vida es invaluable, no te olvides de recordárselo siempre que puedas. O al menos eso creo yo, pues por lo general trato de hacerlo todos los días sin falta.

Hay personas a las que las palabras no se les da muy bien o sencillamente no saben qué decir, por lo que suelen usar más el contacto físico o los regalos, y está bien. No todos demuestran amor de la misma forma. Hay otras personas a las que le sale muy bien decir cosas bonitas, y eso también está bien. Lo que sí es cierto también es que las palabras por lo general se respaldan mucho con los siguientes dos lenguajes del amor que nos quedan por abordar.


  • Actos de servicio / gestos

Estos son los famosos actos de consideración/ayuda. Lo opuesto al egoísmo. Pensar un poco más en el otro (en lo que le importa, en lo que quiere, en lo que siente, en lo que anhela) y en lo que vos podés hacer al respecto para ayudarlo. Los actos de servicios suelen estar muy vinculados con la asistencia que uno puede darle a esa persona especial. Estar ahí si te necesita, apoyarlo en momentos difíciles que atraviese, ayudarle con algo que sabés que le cuesta y que vos tenés toda la felicidad de resolverlo en un segundo, mimarlo con apoyo, hacerle favores. Básicamente, servirle con amor. Mientras que los regalos son un lenguaje del amor materialista, los actos de servicio no lo son; más bien, son lo opuesto. Las preguntas como ¿cómo estás?, ¿te sentís bien?, ¿hay algo que pueda hacer para ayudarte o para hacerte sentir mejor?, ¿necesitás un abrazo/beso?, ¿te gustaría hablar? y ¿querés que te llame para que te descargues? también cuentan para mí como actos de servicio.

Asegurarse de que a esta persona no le falte nada, menos que menos contención o apoyo.



  • Tiempo de calidad

Es uno de los lenguajes más importantes: la buena compañía, los buenos momentos, las risas y los llantos juntos. Lo más valioso que podés darle a una persona es tu tiempo, pues es algo que no es posible recuperar. Una vez que pasa, ya no regresa. No se lo vas a dar a cualquiera, en especial si es escaso, tal vez porque estás muy ocupado y tus otras responsabilidades demandan mucho tiempo. El poco tiempo libre que tenés querrás dárselo a tu persona amada. Querrás pasar un buen momento con ella, ya que de eso se trata que sea de calidad. De que la compañía realmente sea disfrutable, de que los dos disfruten estando el uno con el otro. Este lenguaje tampoco es materialista, pues no se enfoca en que sí o sí haya que haber un motivo social concreto establecido que cueste dinero (por ejemplo, una cena) para poder tener el encuentro. Lo único que vale es pasar tiempo juntos y disfrutar de eso, de tenerse cerca.

Decidir pasar tiempo de tu vida con alguien es una de las muestras de amor más grandes que hay, ya que el tiempo de cada uno es preciado. Decidir compartirlo con alguien es algo único e irreversible.



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