sábado, 11 de enero de 2025

He pedido tu mano

Señor F:

Estoy tan dichoso por haber pedido tu mano en todas sus formalidades, y que tal haya sido mi expectativa atinada que hayas accedido a otorgármela. Tu sagacidad te permitió pensar acertadamente en ese momento que una solicitud afectuosa se merece una respuesta afectuosa del mismo modo.

En este preciso instante, solo puedo ponerme a rebobinar en mi cabeza el momento en el que, tras apoyar con dulzura la palma de mi mano sobre tu mejilla, contemplarte y perderme en tu mirada, oficialmente verbalicé la petición. Y con tu respuesta positiva, me tomé el atrevimiento de besar tus labios con pasión y dejar que mis labios formaran una sonrisa mientras aún se encontraban encima de los tuyos.

Hemos dado comienzo a nuestra relación de noviazgo después de haber estrechado nuestro vínculo con el paso del tiempo desde que nos conocimos. Tengo la fe de que llevaremos a cabo muchísimos actos y seremos testigos de muchos eventos en conjunto.

¿Son mis expresiones propias de un célibe? Quizás, pero ciertamente mis deseos por ti no lo son.

Cada día de mi longeva vida que pasa, lo único que anhelo es usar mi existencia para la devoción de nuestros encuentros, la práctica de nuestro amor y la realización de nuestro camino en común.

Benditos días nuestros días juntos a partir de hoy, y por cierto, ¡que disfrutes los bombones!


No hay comentarios.:

Publicar un comentario